• Un poco de todo 05.10.2017

    Ya sabéis que soy muy de pimientos del piquillo. Soy muy de pimientos del piquillo porque están muy buenos, son muy versátiles y además como parte de  la familia de Javier es de Navarra pues me aficioné influida por ellos. Y a ello hay que añadir que a mi familia les encanta, así que perfecto

    Por eso  de vez en cuando, más de vez que de cuando, os delito, a los que os guste, con una sabrosa receta.

    La de hoy además tiene otro ingrediente que también es delicioso, la morcilla, que si es de Burgos ni os cuento.

    La receta os aseguro que es sencilla. Os pongo los ingredientes en general, porque, todo depende del tamaño de la lata de pimientos, de los comensales que tengáis…..

    Necesitaréis:

    • Pimientos del
    • Morcilla de Burgos.
    • Harina
    • Piñones
    • Sal
    • Aceite de Oliva Virgen

    Lo primero es cocinar la morcilla, para ello la desmenuzáis, quitándole la piel y la ponéis en una sartén con una gota de aceite junto con los piñones.

    Dejáis que se haga durante 15 o veinte minutos y reserváis.

    Mientras vais haciendo la bechamel. Para ello ponéis aceite en una cacerola, a poder ser antiadherente. Cuando esté bien caliente, incorporáis poco más de media cucharada sopera de harina por cada 4 pimieentos , y rehogáis . Seguidamente vais añadiendo la leche, poco a poco, dando vueltas continuamente con unas varillas. Os digo lo de las varillas porque si hacéis la bechamel con ellas, es más difícil que os salgan grumos. De todas maneras si os salen grumos lo mejor es pasar la batidora para deshacerlos.

    La cantidad de leche depende de la harina que hayáis echado. Pero por cada cucharada de harina calculad ¼ l de leche

    La bechamel se tarda en hacer unos 20 minutos. De todas formas para saber si está hecha, inclinar un poco la cacerola y suna fuente para horno.

    si se desprende del fondo , es que ya está.

    Cuando se haya templado la morcilla, con ayuda de una cucharita de café, vais rellenando cada pimiento y lo vais colocando en una fuente para horno. Cuando tengáis la bechamel, la vertéis por encima de los pimientos y los ponéis a gratinar un poco.

    Cuandoo estén doraditos, retiráis y a comer.

    Ya sabéis que si sobran, que lo dudo, los podéis congelar

    Posted by maribel @ 15:38

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